Botox: ¿Cuándo son recomendables las inyecciones de Toxina Botulínica?

Publicado el 10 junio 2015 14:02

Botox es un nombre comercial y con el que popularmente se conoce a la Toxina Botulínica. Se trata de una sustancia que, inyectada sobre la musculatura facial, produce la relajación del músculo, suavizando el gesto y por lo tanto también las líneas de expresión que éste provoca.

Bótox

No hace falta decir que es muy importante que la administración sea realizada por un buen cirujano conocedor de la anatomía y de la musculatura facial, puesto que una mala aplicación puede producir la paralización del músculo y provocar ese efecto tan poco deseado conocido como “efecto máscara”.

¿En qué casos está indicado el uso del Botox?

Dado que el Botox es una sustancia que actúa a nivel muscular, la aplicación del mismo está indicada en el tratamiento de las arrugas o líneas de expresión, o arrugas dinámicas (que son aquellas producidas por la movilidad de la musculatura facial y por consiguiente, de la piel que la recubre). Es decir, que con las aplicaciones de Botox conseguiremos corregir aquellas arrugas que son producidas cuando la musculatura se contrae y provoca un surco en la piel.
Siendo éstas sus indicaciones podemos precisar que a la aplicación de toxina botulínica resulta muy efectiva para tratar zonas como el entrecejo, las patas de gallo, las arrugas que van desde la nariz a la comisura de la boca y los músculos del cuello.
Otra de las aplicaciones para la que están indicadas las inyecciones de toxina botulínica es el tratamiento de la hiperhidrosis o sudoración excesiva. Las zonas donde habitualmente se requiere la aplicación de la toxina botulínica son las axilas, las manos y el rostro.

Cuando NO está indicado el uso de la toxina botulínica.

Una vez hemos visto cómo actúa la toxina botulínica resulta más sencillo entender que con la inyección de toxina botulínica no conseguiremos corregir aquellas arrugas estáticas que se han producido por un fotoenvejecimiento de la piel, ya que estas al no estar relacionadas directamente con el movimiento y ser permanentes no pueden corregirse de este modo.
Para tratar este tipo de arrugas permanentes y debidas al envejecimiento debemos recurrir a otros procedimientos como el rellanado de las mismas con la inyección de ácido hialurónico, por ejemplo.
Otro caso en el que tampoco se debería recurrir a la toxina botulínica es cuando se quiere conseguir volumen, ya que igual que en el caso anterior es el ácido hialurónico el que nos dará este efecto.

¿Cuándo se puede iniciar las aplicaciones de Botox?

Como ya hemos visto que las arrugas que se tratan con toxina botulínica no están directamente relacionadas con el envejecimiento de la piel, sino más bien vamos a tratar las arrugas de expresión. El momento ideal para empezar con la aplicación de la toxina botulínica es cuando empiecen a aparecer las primeras líneas de expresión. Con la aplicación de Botox no solamente conseguiremos corregir las primeras arrugas que ya hayan aparecido sino que frenaremos considerablemente la aparición de nuevas líneas de expresión, es decir, que tiene también un efecto preventivo.

Así pues, el botox puede ayudar a mejorar nuestro aspecto de una manera natural, atenuando las arrugas de expresión y proporcionándonos un aspecto más joven.

Dra. Mireia Ruiz Castilla
info@draruizcastilla.com
93 189 03 28 / 93 189 03 29

 

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